martes, 7 de mayo de 2013

Diccionario salsero - O


O

Obbatalá (Orisha): Es el Orisha mayor, creador de la tierra y escultor del ser humano. Es la deidad pura por excelencia, dueña de todo lo blanco, de la cabeza, de los pensamientos y de los sueños. Hijo de Olofin y Oloddumare. Cuando Dios bajó a la tierra a ver lo que había hecho, bajó acompañado de su hijo Obbatalá.

Oggún (Orisha): Oggún es el Orisha de los herreros, de las guerras, de la tecnología, de los cirujanos, del ejército, y posee además un carácter irascible y violento hacia sus enemigos. Su símbolo principal es el machete (Embelebobo), con el cual lucha contra sus rivales o para poder abrirse camino a través de la vegetación de la selva. Se le asocia popularmente a San Pedro por el sencillo hecho de que la imagen de este santo carga en sus manos las llaves del reino de los cielos, y dado que las llaves están hechas con metal (elemento de Oggún), éstas por tanto, le simbolizan y le pertenecen; con San Jorge por portar la espada (al igual que San Pablo y San Miguel) y por ser un guerrero con casco, lanza, etc. Él es el que asegura los caminos que abre su hermano Bará.

Okónkolo: Es el más pequeño y el que tiene un sonido más agudo de los tres tambores que forman el conjunto instrumental de los batá. Tiene forma de dos troncos de cono unidos por su parte más estrecha y con un parche de cuero de distinto diámetro a cada extremo. Para tocarlo se coloca sobre las rodillas en posición horizontal. También se le denomina Omelé.

Oriente: La región del Este de Cuba, más conocida como el Oriente, ha desarrollado y conservado su cultura imponiéndose a su rival, La Habana, capital distante a unos mil kilómetros. Es aquí que se produce el primer choque con los conquistadores españoles en la tierra cubana, que habían hecho de Santiago de Cuba una base portuaria para la llegada de los esclavos africanos. A pesar de la rápida supremacía que La Habana logra asegurar volviéndose la escala natural de los españoles que partían para México y América del Sur, Santiago y el Oriente mantendrán durante varios siglos una intensa actividad económica. La región se enriqueció con la llegada de miles de colonos franceses y sus esclavos, que huían de Santo Domingo donde había una revolución antiesclavista y anticolonial. Si se le suman Indios Tainos y Siboneyes, que lograron sobrevivir frente a los antiguos conquistadores, se encontrará con una región rica, de un mestizaje único y tradiciones múltiples, mezcla de las culturas española, africana, francesa e india. Orgullosa de sus tradiciones rebeldes, más impregnada de África que La Habana, la región de Oriente ha sabido conservar sus tradiciones culturales, e inventa un puñado de formas musicales mayores, entre ellas el son y el bolero.

Orishas: Dioses de las religiones africanas. También se les llama guerreros. Los principales orihas son: Aggayú Solá, Babalú-Ayé, Changó, Elegguá, Orula, Obatalá, Obbá, Ochún, Oggún, Ochosi, Osain y Yemayá. Todos estos dioses tienen sus equivalencias en la religión católica y, en la música, tienen sus propios toques de santo y son nombrados con frecuencia en la música no ritual de Cuba, Puerto Rico, Haití y Brasil. En la salsa, por supuesto, abundan sus referencias.

Oshún (Orisha): Oshún es la Orisha de las aguas dulces, de la sensualidad, la coquetería, la sexualidad femenina, el amor, la fertilidad. También se le pide por el hombre que uno desea para una relación seria y que uno quiere, como es una santa de renombre es llamada Iyalodde, en el lenguaje yoruba significa Reina.

Oyá (Orisha): Primer Orisha femenino en aparecer en la rueda del Batuque. Oyá, es la diosa de las tempestades y del viento fuerte que las precede. Se dice de ella que es Efuele ti” da gi l”oke-l”-oke (el viento que arrasa y arranca los árboles desde la cima). Goberno junto con Chango. Es una de los Orishas guerreros y la única que puede dominar a los Eggunes (espíritus de los muertos). Fue el gran amor de Oggún hasta que ella lo dejó por Changó. Es autoritaria pero sensual, de temperamento muy fuerte, dominante e impetuoso. Es una de las esposas de Changó, a quién acompañaba en todas sus batallas. También es la dueña del cementerio, en cuya puerta o alrededores vive. Junto a Elegguá, Orulá y Obbatalá domina los cuatro vientos.