lunes, 31 de agosto de 2015

Un día inolvidable, mi boda!


Después de intensos meses de trabajo, de semanas agotadoras y de unos últimos días de no parar..., de esos días en los que te levantas y piensas: "Buff, que de cosas tengo que hacer!", etc., llegó el momento, llegó el día 1 de Agosto de 2015, el día en el que Sabrina y yo, Rubén, nos casamos! Un bonito día de verano, soleado, sin hacer mucho calor y que pronto nos depararía un sinfín de sorpresas! En definitiva, un día para recordar e inolvidable!

Me levanté relativamente pronto, no se puede decir que madrugué porque mentiría... Disfruté de un merecido descanso después de tantos días llenos de preparativos... Dormí genial, sin nervios, seguramente por lo cansado que estaba. Cuando bajé, no había nadie! Toda mi familia ya se había ido (ellos sí madrugaron!)... Desayuné tranquilamente, me duché y preparé todas las cosas que iba a necesitar durante ese día, en la noche de bodas y al día siguiente. En definitiva, todo con calma, sólo y sin mucho tiempo para pensar en nada, tan sólo con ganas de empezar a disfrutar del día.

Bajé al hotel dónde nos íbamos a alojar en la noche de bodas, hice el check-in y dejé la maleta y el coche para el día siguiente. Allí me esperaba mi hermana para ir al lugar dónde se celebraría la boda, tanto la ceremonia como el banquete: Dehesa La Cenia, un lugar excepcional, sin duda, tan excepcional como la persona que hace posible que cada boda allí sea única: José Antonio, un maestro! Mi hermana estaba radiante, y aún no se había puesto su vestido! Venía maquillada y de peluquería, impresionante! Todo pintaba guay...

Llegamos a La Cenia, aparcamos el coche y entramos en las instalaciones, ya decoradas y con todos los elementos que se nos había ocurrido poner. Para nosotros, la idea de casarnos es como un viaje, y según entramos, comenzó dicho viaje... Parecía que no habíamos estado allí nunca... Decoración, salón, flores, mantelería, elementos de viaje, pizarras, nuestros nombres por allí, etc. Todo perfecto, todo muy bonito... Estábamos obligados a disfrutar!

Subimos para la habitación rústica que nos habían dejado a mi hermana y a mí para prepararnos y comenzamos! Con la llegada de la fotógrafa, primeras instantáneas vistiéndonos, siempre con muestras de cariño, felicidad por lo que se avecinaba, complicidad entre hermanos! Pero... de repente... "Ups!" Me falta el cinto! El traje completo había sido preparado por el proveedor, y así mismo lo llevamos a La Cenia, la verdad, sin verificar si habíamos recogido todo... No podíamos estar en todo... Y qué es una boda sin algún contratiempo? Pues aquí tenemos el primero! Y el último! Porque todo fue perfecto... Llamamos corriendo a mi hermano para que pasase por la tienda y nos recogiese el cinto y listo! Sin más preocupaciones, revés solventado! Si esto le pasa a Sabri, arde La Cenia!

Llegaron mis padres y mi hermano, abrazos y besos de alegría y todo a punto de comenzar! Todo listo! Los invitados en el lugar de la ceremonia y los novios preparados! Arrancamos!

Ya un poco nervioso, toca salir ante la mirada de más de 100 personas, pero todas sonreían, lo que me dio bastante tranquilidad, así que todo iba bien... Llegué a mi lugar y a esperar a la novia, claro está! Salió la novia! Igual de hermosa que de nerviosa, pero con un caminar elegante, un vestido precioso y una sonrisa de esas que hacen feliz! Ya estábamos todos listos! Comienza la ceremonia!

La ceremonia, sencillamente, fue genial. Desde la emoción y los momentos más sentimentales hasta la risa y los momentos más divertidos. Hubo de todo, cada palabra, cada lectura y cada persona que dijo algo son dignas de ser recordadas siempre, fue algo maravilloso. Los nervios y las primeras lágrimas no tardaron en aparecer, pero, poco a poco, la ceremonia se convirtió en un momento entrañable, divertido y muy emotivo, lleno de cariño y amor, y con todos mucho más tranquilos! Me emocioné, disfruté y me reí, una ceremonia que nunca olvidaré. Con el paso del tiempo, me enteré de que no hubo ser vivo que no echase alguna lágrima de emoción, hasta José Antonio, y es que las lecturas de mi hermana Judit y de mi cuñada Cindy, y la canción que entonó mi tío José, tuvieron mucho que ver... Y no sólo lágrimas de emoción, sino también de risa! Aquí, los amigos jugaron un papel importante... Madre mía, que avería...

Después de la ceremonia, besos y abrazos con todos los invitados! Que alegría ver a casi todos los familiares y amigos juntos! Llegó el momento "tiro todo lo que tengo entre manos!". Arroz, pétalos, pastillas anticonceptivas (sólo placebo), confeti, etc. Nos caía de todo!

Y comenzamos a picar algo! No sin antes dar una vueltina por las instalaciones y hacernos unas fotos, apenas 10 minutos, pues queríamos estar con todos nuestros familiares y amigos. Comienza el espectáculo Balbona, el catering que contratamos para ofrecernos sus mejores productos. Un cocktail sabroso, aunque con tanta foto, saludo y abrazo, apenas pudimos disfrutar... No hay mal que por bien no venga...

Toca el almuerzo y entrar al salón de una manera que mantenga el ambiente festivo que queríamos, y así fue, o por lo menos lo intentamos. A ritmo de pachanga, a comer! Sin duda, el momento del día más tranquilo, pero igualmente bonito! Platos riquísimos por parte de Balbona, un buffet de postres que quitaba el sentido y, entre regalito y regalito, más sorpresas! Una mesa loca y enamorada de nosotros! Una coreografía preparada con mucho esfuerzo por nuestros amigos! No podíamos pestañear!

Salimos a la parte exterior, lugar donde se celebró la fiesta, y abrimos el momento con nuestro baile de novios! Fue un poco churro, pero ya sabéis que con este tipo de atuendos, bailar es un poco más difícil. Pero salió bien! Disfrutamos y bailamos varias canciones, las cuales tienen un significado especial para nosotros. Comenzó la noche! La gente se movía y bailaba! Alguna que otra animación y un arroz con pitu de caleya entre canción y canción! El día seguía siendo especial!

Toca finalizar la jornada en La Cenia, nos despedimos de José Antonio y del equipo Balbona y a coger el autobús que nos llevaba hasta León! Un rató por el barrio Húmedo y a disfrutar de nuestra noche de bodas, que también forma parte de la jornada! Siempre quise alojarme en San Marcos alguna vez... Y así fue, un hotel/parador con encanto, una habitación muy bonita, en la fachada principal y con buenas vistas hacia León y hacia la ribera del río Bernesga. Hicimos fotos, ... (jajaja...), descansamos y desayunamos! Nuestra boda había finalizado! Muy felices, vuelta al hogar!

Todo el mundo nos decía que el día se nos iba a pasar muy rápido, que no lo íbamos a disfrutar, que estaríamos tan nerviosos que no comeríamos nada, que estaríamos pendientes de todo, de que cada cosa estuviese en su sitio y de que la organización fuese perfecta... Pues todo el mundo se equivocó! Disfrutamos del día, lo pasamos en grande, comimos, bebimos y estuvimos más presentes que nadie durante toda la jornada. No nos preocupamos de nada, porque todo estaba hecho, todo estaba organizado... Nos quitamos los relojes y que todo fuese llegando. Y así sucedió, sin prisas y recordando y disfrutando cada segundo de nuestra boda.

Comienza nuestro viaje!

Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez