lunes, 9 de enero de 2017

Valverde de Curueño - Cueto Cabañas (1.909 m.) - Pico Bodón (1.957 m.)


Bonita ruta y precioso cordal el que se puede realizar con la ascensión a dos de las cimas más conocidas del Valle de Lugueros: el Cueto Cabañas (1.909 m.) y el Pico Bodón (1.957 m.), una de las cumbres míticas de la provincia de León.

Comenzamos en el pueblo de Valverde de Curueño, donde dejamos el coche. Llegamos al final del pueblo, donde comienza una pista forestal embarrada que seguimos en los primeros metros. Desde aquí se puede divisar todo el cordal que haremos durante la jornada, visualizando el Cueto Cabañas al oeste y el Pico Bodón al este.



A los pocos metros, abandonamos la pista forestal para adentrarnos en los grandes prados de la zona. Desde aquí, la ruta ya comienza a ponerse pindia. No dejaremos de ascender hasta llegar al Cueto Cabañas, nuestro primer objetivo del día.

Desde abajo podemos presenciar el Collado Valverde, collado por el que ya atacamos la cima del Pico Bodón en otra ocasión. Sin embargo, esta vez, decidimos llegar hasta el cordal dirigiéndonos de forma más directa hacia el Cueto Cabañas. De este modo, al finalizar la ascensión de la ladera sur, ya nos encontraríamos muy cerca de la canal de ascenso final.

Esta primera parte de la ascensión no da ningún momento de respiro, ganando altura de manera rápida. Apenas hay vegetación alta y, aunque no haya sendas definidas, al tener visión directa, es muy cómodo y fácil seguir para alcanzar el cordal, sin dificultades técnicas ni riesgos de ningún tipo.

Tras el primer gran esfuerzo, llegamos al cordal, muy cerca de la canal de ascenso al Cueto Cabañas. Las vistas hacia ambos valles son espectaculares! La canal no presenta dificultades. En tal caso, se pueden poner las manos alguna vez, sobre todo al descender, pero fácil de seguir y sin pérdida. Tras finalizar la canal, la cima la tenemos aún más cerca. Tan sólo queda continuar hasta la antecima, que podemos rodear, y de aquí hasta la cima.


Llegamos a la cumbre del Cueto Cabañas (1.909 m.), precioso mirador hacia todas las montañas que nos rodean. Podemos presenciar el Macizo Central de Picos de Europa, Peña Ubiña, la Montaña Central Leonesa, Peña Valdorria, Pico Polvareda, Pico Fontún, el cercano Cueto Ancino, la Sierra de Riaño, las Peñas de Faro, el Pico Huevo, el Pico Susarón, etc. Disfrutamos de las hermosas vistas que nos ofrece la cima y del bonito horreo que hay en ella. Unas cuantas fotos y seguimos la jornada, que aún hay que llegar al Pico Bodón!



Para llegar a nuestro segundo objetivo del día, tan sólo hay que recorrer el cordal que une las cimas del Cueto Cabañas y el Pico Bodón. El cordal se encuentra muy bien indicado por varios hitos que nos vamos encontrando a lo largo de la bonita senda.

Primero, descendemos por la misma vía de ascenso el Cueto Cabañas, llegando a la parte en la que habíamos enlazado con el cordal. A continuación, seguimos rumbo este hacia el Collado Valverde, desde donde obtenemos unas maravillosas vistas de todo el Valle de Lugueros y de los bonitos hayedos de Llamazares y Redilluera, pueblos que también podemos ver. Mención especial a las formas rocosas que nos encontramos mirando hacia el sur, formas con gran parecido al Pico Urriellu!


Seguimos el cordal y nos encontramos con la primera dificultad, un pequeño destrepe que nos hará continuar la senda de manera cómoda. El destrepe no presenta grandes problemas, pero es un punto en el que ponemos la máxima atención. Superado el destrepe, continuamos hacia el siguiente collado, en el que encontraremos la canal por la que luego bajaremos hacia Valverde de Curueño.




La ruta sigue siendo cómoda, aunque presenta pequeñas subidas y bajadas que vamos acumulando a las piernas. Poco a poco, y disfrutando de las hermosas vistas de la zona, vamos superando kilómetros. La cima del Pico Bodón vuelve a ser visible, por lo que vamos viendo el objetivo más cerca.

Seguimos por la pequeña senda, siempre bien señalizada, y pronto llegamos hasta la zona de la Cuevona, lugar donde podemos optar por dos opciones para continuar. La primera nos llevará hasta lo alto de un pequeño muro de piedra, momento en el que nos encontramos la segunda complicación de la jornada, teniendo que volver a destrepar para llegar a las inmediaciones de la Cuevona. La segunda opción opta por descender unos 50 metros hacia el norte y rodear el muro de piedra por la empinada y ancha canal por la que se asciende desde el pueblo de Llamazares. De este modo, y aunque sea más exigente físicamente, nos ahorraremos hacer el destrepe. Nosotros hicimos el destrepe en la ida y la trepada en el mismo punto a la vuelta. Ambas opciones se encuentran señalizadas y nos dejarán muy cerca de la Cuevona. El destrepe vuelve a llamar nuestra atención y es un punto en el que debemos estar atentos, pues podemos llevarnos un susto. Abstenerse gente que no esté acostumbrada a este tipo de terrenos.


Tras superar el destrepe, llegamos a la Cuevona, una gran cueva que es visible desde gran parte del Valle de Lugueros. Rodeamos la zona de la Cuevona y continuamos por la canal de ascenso que nos encontramos a mano derecha, muy evidente. Esta canal de ascenso sería la parte más exigente de la ruta, pues será la que más desnivel nos haga salvar en menos metros.


Tras superar esta primera parte, llegamos a un pequeño collado, desde el que cogeremos, a mano izquierda, la segunda canal de ascenso. Ambas canales no presentan ninguna dificultad, tan sólo el esfuerzo físico que vamos acumulando. Superada la segunda canal, llegamos a un pequeño collado, una especie de hombro en el que tan sólo queda completar los últimos metros de ascensión.



Tras unos minutos más, llegamos a la cumbre del Pico Bodón (1.957 m.), otro espectáculo para nuestros ojos! Desde aquí, las vistas son preciosas, divisando gran parte de la Cordillera Cantábrica. Son visibles el coronado Cueto Cabañas, el Pico Fontún, el Pico Polvareda, Peña Valdorria, el piramidal Cueto Ancino, el Macizo de los Mampodres, las principales cumbres cercanas al Puerto de Vegarada, el Pico Mahón, el Pico Susarón, la Sierra de Riaño, la Montaña Palentina y los Macizos Occidental y Central de los Picos de Europa, con sus principales cumbres asomando a lo lejos. Unas vistas de 360º excepcionales! Disfrutamos un buen rato de la cima, aprovechamos para comer algo y emprendemos el regreso.




El regreso lo realizamos por las dos canales de ascenso hasta llegar a las inmediaciones de la Cuevona. Especial atención para no resbalar, pues la senda definida está compuesta de pequeñas piedras sueltas y de bastante tierra que hará peligrar el descenso. Bajando nos encontramos con varios montañeros que se dirigen hacia la cima, habiendo comenzado su ruta en Llamazares, otra de las rutas clásicas para ascender esta mítica montaña.

En la Cuevona, trepamos la zona delicada, con especial cuidado pero sin problemas, y continuamos por la senda definida hasta llegar al collado por el que iniciaremos la canal de descenso. Toda esta parte transcurre de manera cómoda, aunque seguimos el sube y baja característico del cordal.

Pronto llegamos al collado, en una zona bastante abierta y donde iniciaremos el fuerte descenso hacia Valverde de Curueño. La primera parte del descenso se realiza bastante bien. Tiene un fuerte desnivel, pero pisamos siempre sobre vegetación baja y apenas tiene dificultad. Sin embargo, el descenso se iba a ir complicando cada vez más... Tras superar la primera parte sin problemas, llegamos a una zona mucho más pedregosa, un canchal de piedras pequeñas y muy sueltas, muy resbaladizo. Extremamos las precauciones y vamos perdiendo altura de manera prudente y lentamente, con el fin de no resbalar. Aún así, algún susto nos llevamos todos! Las zonas de piedra suelta nunca son cómodas.

Tras completar la canal de descenso, llegamos a las praderas cercanas al pueblo. A partir de aquí, la ruta no presenta ninguna dificultad y el rumbo está bastante claro, ya que el pueblo lo tenemos visible continuamente. En poco tiempo, llegamos a la pista embarrada por la que dábamos nuestros primeros pasos de la jornada, y de esta pista al pueblo, lugar donde comenzamos.

Hermosa ruta, dos cumbres preciosas, el Cueto Cabañas (1.909 m.) y el Pico Bodón (1.957 m.), un cordal entretenido y unas vistas espectaculares! Ruta muy recomendable, aunque sólo para gente habituada a andar por la montaña y con buena forma física, ya que se superan más de 1.000 metros de desnivel en menos de 10 kilómetros. Muy completa!

Tipo: Senderismo
Fecha: 7 de Enero de 2017
Duración: 6 h. 47 min.
Dificultad: Difícil
Distancia: 9,23 km.
Circular: Sí
Desnivel acumulado: 1.054 m.
Altura mínima: 1.244 m.
Altura máxima: 1.956 m.

Wikiloc: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=16052995


Salsaludos, abrazos y besines!

Rubén Álvarez